NeverMore!

September 16, 2006

Cold Case: Strange fruit

El 3 de abril de 2005 se emitió un cápitulo de la segunda temporada de la serie estadeunidense Cold Case llamado Strange fruit, en honor a la primera canción que denunció abiertamente el racismo, en él se trataba de rememorar las acciones que se llevaban a cabo en la zona meridional de los Estados unidos de los años treinta. Esta es sólo una moderada proyección de los hechos de la época:


El discurso que suena en la radio mientras van sucediendo los hechos se trata del famoso discurso I have a Dream, durante la Marcha a Washington por Trabajos y por la Libertad 28 Agosto 1963 Washington, D.C. de Martin luther king. El paralelismo que da el discurso, sobre todo en la parte final del fragmento de la serie cuando el negro es colgado del árbol mientas Martin luther king dice aquello de Libre al Fin, Libre al Fin; Gracias Dios Omnipotente, somos libres al fin ofrece una conexión y un contraste brutal.

I Have a Dream

Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy día en esta que será, en la historia, la más grande demostración para la libertad en la historia de nuestro País.

Hace cien años, un gran Americano, en cuya simbólica sombra estamos hoy parados, firmó la Proclamación de la Emancipación. Este trascendental decreto vino como un gran rayo de luz de esperanza para millones de esclavos Negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Vino como un lindo amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero cien años después, el Negro aún no es libre; cien años después, la vida del Negro aún es tristemente lisiada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el Negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el Negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad Americana y se encuentra desterrado en su propia tierra.

Entonces hemos venido hoy día aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En un sentido hemos venido a la capital de nuestro País a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaración de Independencia, ellos firmaban un pagaré del cual cada Americano sería el heredero. Este pagaré era la promesa que todo hombre, sí, el hombre negro y el hombre blanco, tendrían garantizados los derechos inalienables de vida, libertad, y búsqueda de la felicidad.

Es obvio hoy día que América ha incumplido este pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos de color. En lugar de honrar esta sagrada obligación, América ha dado a la gente Negra un cheque malo; un cheque que ha regresado con el sello “fondos insuficientes.” Pero rehusamos creer que el Banco de Justicia está quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de oportunidad de este País. Y entonces hemos venido a cobrar este cheque, el cheque que nos dará sobre manera la riqueza de libertad y la seguridad de justicia.

También hemos venido a este sagrado lugar para recordar a América la urgencia impetuosa de ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de Democracia; ahora es el momento de salir del obscuro y desolado valle de la segregación al camino alumbrado de la justicia racial; ahora es el momento de sacar nuestro País de las arenas movedizas de la injusticia racial, a la piedra sólida de la hermandad; ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento. Este verano ardiente por el legítimo descontento del Negro, no pasará hasta que no haya un otoño vigoroso de libertad e igualdad.

1963 no es el fin, si no el principio. Y los que pensaban que el Negro necesitaba desahogarse para sentirse contento, tendrán un rudo despertar si el País regresa al mismo oficio. No habrá ni descanso ni tranquilidad en América hasta que al Negro se le garantice sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán a sacudir las bases de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia.

Pero hay algo que yo debo decir a mi gente, los cuales están parados en el umbral gastado que conduce al palacio de la justicia. En el proceso de ganar el lugar que nos corresponde, no debemos ser culpables de hechos censurables. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad con tomar de la taza de la amargura y del odio. Siempre tendremos que conducir nuestra lucha en el plano alto de la dignidad y disciplina. No podemos permitir que nuestras protestas creativas se degeneren en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas del encuentro de la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia, la cual ha envuelto a la comunidad Negra, no debería llevarnos a desconfiar de toda la gente blanca; porque varios de nuestros hermanos blancos, como se ve hoy día por su presencia aquí, han venido a darse cuenta que su destino esta amarrado con nuestro destino. Y ellos han llegado a darse cuenta que su libertad esta inseparablemente unida a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y al caminar, debemos hacer la promesa que siempre marcharemos adelante. No podemos volver atrás.

Hay aquellos que están preguntando a los devotos de los Derechos Civiles, “Cuando estarán satisfechos?” Nunca podremos estar satisfechos mientras que el Negro sea víctima de horrores indescriptibles de brutalidad policial; nunca podremos estar satisfechos mientras que nuestros cuerpos, pesados por la fatiga de viajar, no podemos alojarnos en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades; no podremos estar satisfechos mientras que la mobilidad básica del Negro es de un barrio pequeño a uno más grande; nunca podremos estar satisfechos mientras que nuestros hijos están despojados de su personalidad y robados de su dignidad por un letrero escrito “Sólo Para Blancos,” no podremos estar satisfechos mientras que el Negro de Mississippi no pueda votar y el Negro de New York crea que no tiene nadie por quién votar. No! No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta “que la justicia corra como el agua y las virtudes como una fuerte quebrada,“

Yo no desconozco que algunos de ustedes han venido pasta aquí con grandes esfuerzos y tribulaciones. Algunos de ustedes han llegado recién de unas angostas celdas. Algunos de ustedes han venido de áreas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por la tormenta de persecución y derrumbados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes han sido los veteranos de sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la fé de que el sufrimiento no merecido es redentorio. Regresen a Mississippi; Regresen a Alabama; Regresen a South Carolina; Regresen a Georgia; Regresen a Louisiana; Regresen a los barrios bajos y a los ghettos de nuestras ciudades Norteñas, sabiendo que de alguna manera esta situación podrá y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperación.

Entonces les digo a ustedes, mis amigos, que aunque nosotros enfrentemos las dificultades de hoy y de mañana, aún yo tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño Americano, que un día esta nación surgirá y vivirá verdaderamente de su credo, “nosotros mantenemos estos derechos patentes, que todo hombre es creado igual.” Yo tengo un sueño que ese día en las tierras rojas de Georgia, hijos de esclavos anteriores e hijos de dueños de esclavos anteriores se podrán sentar juntos a la mesa de la hermandad. Yo tengo un sueño que un día aún el estado de Mississippi, un estado ardiente por e1 calor de justicia, ardiente por el calor de la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia. Yo tengo un sueño que mis cuatro pequeños hijos algún día vivirán en una nación donde no serán juzgados por el color de la piel, sino por el contenido de sus carácteres.

    ¡Hoy yo tengo un sueño!

    Yo tengo un sueño que un día en Alabama, con sus racistas viciosos, con su Governador con sus labios goteando palabras de interposición y nulificación, un día allí en Alabama los pequeños negros, niños y niñas, podrán unir las manos con pequeños blancos, niños y niñas, como hermanos y hermanas.

    ¡Hoy yo tengo un sueño!

Yo tengo un sueño que algun día cada valle será elevado, y cada colina y montaña serán hechas llanas. Los lugares más ásperos serán aplanados y los lugares torcidos serán hechos rectos, “y la gloria de Dios será revelada y todo género humano se verá junto.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fé con la cual yo regreso al Sur. Con esta fé podremos labrar de la montaña de la desesperación, una piedra de esperanza. Con esta fé podremos transformar el sonido discordante de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fé podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, pararse juntos por la libertad, sabiendo que algún día seremos libres, y este es el día. Este será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar con nuevos sentidos “Mi País es de ti, dulce tierra de libertad a ti yo canto. Tierra donde mi padre murió, tierra del orgullo de los peregrinos, de cada lado de la montaña, dejemos resonar la libertad.” Y si América va a ser una grande nación, ésto tendrá que hacerse realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde la cima de los montes prodigiosos de New Hampshire; dejen resonar la libertad desde las poderosas montañas de New York; dejen resonar la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pennsylvania; dejen resonar la
libertad desde las rocas cubiertas de nieve de Colorado; dejen resonar la libertad desde las curvosas cuestas de California. Pero no sólo ésto. Dejen resonar la libertad de la Montaña de Piedra de Georgia; dejen resonar la libertad desde la montaña Lookout de Tennessee; dejen resonar la libertad desde cada colina y montaña de Mississippi. “De cada lado de montaña dejen resonar la libertad.” Y cuando ésto pase y cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar de cada aldea y cada caserío, de cada estado y cada ciudad, podemos apurar el día en que todos los hijos de Dios, hombre negro y hombre blanco, Judíos y Cristianos, Protestantes y Católicos, podemos unir nuestras manos y cantar en las palabras del viejo espiritual Negro: “Libre al Fin, Libre al Fin; Gracias Dios Omnipotente, somos libres al fin.”

August 26, 2006

Boot camp

Filed under: Proyector Cinerama

Boot camp es el título de este interesante cortometraje musical de temática homosexual dirigido por John Scott Matthews en 1996, narra la historia de un chico que impulsado por la curiosidad se aventura por primera vez a visitar un club leather gay, con Matthew Solari como el novato, y john Cantwell como el experimentado maestro leather. Lo cierto es que no conocía a este director, pero indagando se ve que tiene otro cortometraje: Back Story, del 2000, también de temática gay y por el cual ha recibido un premio al mejor cortometraje por Miami Gay and Lesbian Film Festival, pero no lo he podido encontrar, aún así sigo investigando.


Boot camp, John Scott Matthews

August 20, 2006

Un año con trece lunas (Fragmento)

Filed under: Proyector Cinerama

Una vez soñé que estaba paseando en un cementerio y miré las tumbas, y entonces me dí cuenta de algo muy extraño. Los epitafios eran diferentes de lo habitual, por ejemplo, lo normal es nacido en el 18 y fallecido en el 68, o nacido en el 27 y fallecido en el 75. Pero en esas tumbas ponía del 70 al 72, del 65 al 66, del 54 al 57, ninguno de aquellos muertos parecía haber vivido más de dos años, mas bien habían vivido menos, algunos sólo habían vivido unos días: del 18 de febrero al 11 de marzo, o del 19 de mayo al 3 de junio, y otros sólo unas horas.

Sigo paseando por el lugar pero no logro entender este cementerio tan extraño. De repente me encuentro con un señor mayor, es el jardinero del cementerio y le pregunto muy asombrado cómo ha podido llegar él a ser tan mayor mientras que todos los demás se han muerto siendo tan jovenes. Divertido el hombre mueve la cabeza y dice: -No, los epitafios de las tumbas no significan el tiempo que una persona ha vivido, sino el tiempo que ha tenido un verdadero amigo.


July 31, 2006

La ansiedad de Veronika voss


    Año/Pais: 1982 / Alemania
    Director:Rainer Werner Fassbinder
    Reparto: Rosel Zech, Hilmar Thate, Cornelia Froboess, Annemarie Duringer, Armin Mueller-Stahl, Doris Schade, Eric Schumann, Rudolf Platte, Johanna Hofer

El sábado por la tarde pasando por Verdi entré simplemente para ver la cartelera, y para mí sorpresa me encontré con un pack de fassbinder en venta, con las películas: La ansiedad de Veronika Voss, Lola, y un año de trece lunas. Lo compré sin pensarmelo dos veces, sobre todo por Un año de trece lunas, ya que la de Veronika Voss y Lola no las había visionado todavía, hasta esta noche que me he tumbado en el sofá con las luces apagadas para ver a Veronika Voss, y he de reconocer que me ha encantado, a pesar de no ser completamente como me la imaginaba. A destacar la fotografía totalmente original y en algunos aspectos muy retro, y los dialogos contundentes y nuevamente delirantes. En un principio te recuerda al Crepusculo de los Dioses, por aquello de narrar una historia de una actriz en declive sumergida en la desesperación, pero lo cierto es que tiene otro fondo mucho más profundo y social que se va abriendo a medida que va avanzando la película. Lo que parece ser una simple historia con toques de Hitchcock a la alemana, se convierte en una avispada crítica a la alemania de 1955, donde los intereses economicos priman por encima de las personas. He querido subir un fragmento que me ha gustado mucho por su belleza fotográfica, a pesar de sale una maldita raya verde a causa de la conversión de los formatos, lo cierto es que en pantalla grande gana mucho.


Crítica:

    Penúltima película de RWF y última concluída por él. Rodada en estudio, salvo fragmentos, contó con un presupuesto modesto. Obtuvo el Oso de Oro a la mejor película (Berlín), el premio de la crítica internacional (FIPRESCI) de Toronto y el premio a la mejor fotografía (Cámara Alemana). Se inspira libremente en la vida de la actriz Sybille Schmitz, una de las 10 mejores del cine, según RWF.

    La acción tiene lugar en Munich en 1955. Narra la historia de Veronika (Rosel Zech), de unos 45 años, que triunfó en el cine nazi. Después, sus intervenciones en la pantalla han sido escasas y no trabaja desde 1952. Un periodista deportivo, Robert Krohn (Hilmar Thate) la conoce una noche de lluvia a la salida de un cine en el que han visto una película de ella. La atracción mútua lleva al periodista a investigar el misterio de Veronika. Al hilo de la narración, el autor explica la decepción que siente por la sociedad nacida del auge económico del “milagro alemán“. Las posibilidades de construir una sociedad libre y justa se vieron fustradas, a ojos de RWF, por la corrupción, el afán desmedido de lucro y la nefasta cultura del “todo vale“, que han alimentado la “desnaturalización” y la “americanización” de Alemania. Para el autor la situación no tiene salida, de ahí su pesimismo. En “El m. de Eva Braun” lamenta los estragos del afán de lucro sin límites, en “Lola” explica los horrores de la corrupción y aquí expone la inmoralidad de “todo vale” a la hora de ganar dinero, incluso la manipulación de personas frágiles acaudaladas. Cuando Veronika agradece a Katz los momentos de felicidad que le ha dado, ésta le dice: “no te los he dado, te los he vendido“. El silencio que sigue subraya una respuesta mucho más dolorosa. Son escenas destacadas el encuentro nocturno de Veronika y Robert en la villa de ésta, la fiesta de despedida y las escenas finales.

    La música, de inspiración dramática, incluye temas románticos, jazz, canciones de los 40 y fragmentos de bandas sonoras anteriores: “Lili Marlén“, “Lola“, etc. La fotografía luce intensos contrastes de blancos exageradamente iluminados y negros intensos, que evocan las películas expresionistas mudas. Las escenas intimistas cuentan con escasa iluminación y un aire tenebrista. La cámara ofrece enfoques de abajo arriba, primeros planos vibrantes, travellings excelentes, escenarios sobrecargados e inquietantes, imágenes duplicadas en espejos, etc. El guión se inspira en parte en “El crepúsculo de los dioses” y “La caída de los dioses“. Construye una historia intensamente dramática y desgarradora. Los diálogos, bien elaborados, usan frases breves y contundentes. La decoración y el vestuario aportan elegancia, barroquismo y misterio. La interpretación es impecable, especialmente la de Rosel Zach. La dirección construye un relato inspirado, emocionante y de gran nivel cinematográfico.

    La película culmina la trilogía del “milagro alemán“. No es un cuento moral, es un grito de angustia y desesperación.

July 8, 2006

Akoacacere


Bonito cortometraje de Louis Clichy basado en una canción de Michel emer: A quoi ça sert l’amour? e interpretada por Edith Piaf y Theo Sarapo.


Akoacacere, Louis Clichy

July 2, 2006

Un canto de amor


Dirección y guión: Jean Genet
Producción: Francia, 1950. Muda
Reparto: Luecien Sénemoud, Bravo, Java, André Reybaz.
Música: Gavin Bryars (1973)
Fotografía: Jean Cocteau (no acreditado)


En 1954, H.Langlois hizo la primera exhibición pública en la Cinemateca Francesa. Pero a pesar del apoyo de la institución, el film sufrió las iras de la censura, y no fue fácil poder ver el film en Francia a lo largo de los veinte años siguientes a su primera muestra. Una historia de 25 minutos de amor sin palabras, dentro de un mundo hermético.



El cortometraje Un chant d’ amour narra una historia entre dos varones en una prisión a la intemperie del ojo avizador de un carcelero autoritario que es testigo del deseo entre los reclusos. La historia está plagada de claves metáforicas, y en ella veremos la variedad de senderos y formulas de expresión que desarrolla el ser humano frente a la necesidad de cubrir las carencias de afectividad dentro de sistemas represores, como es el aislamiento y la falta de libertad que otorga el convivir en la carcel, también dentro de ese sistema encontramos el prejuicio consecuente de los más débiles que desemboca en violencia, exteriorizada o no. Claro, que la carcel en este cortometraje simboliza una sociedad de moral totalitaria, y el carcelero la primera víctima de esa sociedad transformado en verdugo, víctima porque él también es prisionero, aún sin saberlo, de las convicciones morales que anulan los sentires del individuo, verdugo porque su miedo a la libertad le hace invadir la libertad de otros.
(more…)

May 25, 2006

¿Cazar humanos?

Filed under: Proyector Cinerama


Todo lo que necesitéis hacer, hácedlo;
el mal no existe.
Si tenéis que matar a alguien, le matáis.
Se hace así:

Baby


Me encanta!!

La casa de los mil cadáveres - Rob zombie






















Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Helga Cleve


Free Site Counter