Entre un tonto y un imbécil
El problema es que la clase política que tiene acceso al poder debe cumplir unas determinadas características de mediocridad. Las personas muy inteligentes evidentemente son sensibles, tienen sensibilidad. Son gente considerada peligrosa para ejercer el poder porque a veces tienen contradicciones, sentimientos, ideas, cambios de orientación en algún aspecto… Por eso la figura del hombre mediocre, de aquel que tiene la piel gruesa, es una herramienta más preparada para ejercer el poder. La sensibilidad o el buen gusto no son precisamente los rasgos del poder; por lo tanto nos encontramos con que la gente que en estos momentos están en los puestos de responsabilidad son gente de una cualidad ínfima, en general.
Entonces, en las elecciones tenemos que escoger entre un tonto y un imbécil. ¿Cuál es el resultado? El resultado es que al final a la gente le da lo mismo. Se nota una indiferencia, que es lo que está pasando ahora.
Boadella.



Meu Caríssimo Amigo…
Palavras sábias as tuas. Desde sempre as penso assim!
Un Abrazo.
Comment by CR — October 29, 2006 @ 18:48 pm
¡Genial! Besos.
Comment by Dri — October 29, 2006 @ 20:43 pm
Castro, como me alegro de que compartas la opinión, a mí me divirtió mucho el pensamiento aunque lamentablemente y actualmente tenga razón. Un abrazo muy fuerte.
Dri, a ti no te conozco, pero gracias por pasarte.
Comment by nevermore — October 29, 2006 @ 23:07 pm
La lucidez del comediante…
Al final estaré en bacelona del 9 al 12… a ver si podemos coincidir, no? Te escribo mail y te doy mi teléfono.
Besos
Comment by el amante del volcan — October 29, 2006 @ 23:34 pm
Cuando quieras amante.
Comment by nevermore — October 30, 2006 @ 5:03 am
Boadella, genio y figura
Comment by senses & nonsenses — October 30, 2006 @ 18:51 pm
Albert Boadella excremento de la sociedad, puajjj!!!!
menudo vividor!
Comment by jaume — September 16, 2007 @ 10:42 am