La ansiedad de Veronika voss
El sábado por la tarde pasando por Verdi entré simplemente para ver la cartelera, y para mí sorpresa me encontré con un pack de fassbinder en venta, con las películas: La ansiedad de Veronika Voss, Lola, y un año de trece lunas. Lo compré sin pensarmelo dos veces, sobre todo por Un año de trece lunas, ya que la de Veronika Voss y Lola no las había visionado todavía, hasta esta noche que me he tumbado en el sofá con las luces apagadas para ver a Veronika Voss, y he de reconocer que me ha encantado, a pesar de no ser completamente como me la imaginaba. A destacar la fotografía totalmente original y en algunos aspectos muy retro, y los dialogos contundentes y nuevamente delirantes. En un principio te recuerda al Crepusculo de los Dioses, por aquello de narrar una historia de una actriz en declive sumergida en la desesperación, pero lo cierto es que tiene otro fondo mucho más profundo y social que se va abriendo a medida que va avanzando la película. Lo que parece ser una simple historia con toques de Hitchcock a la alemana, se convierte en una avispada crítica a la alemania de 1955, donde los intereses economicos priman por encima de las personas. He querido subir un fragmento que me ha gustado mucho por su belleza fotográfica, a pesar de sale una maldita raya verde a causa de la conversión de los formatos, lo cierto es que en pantalla grande gana mucho.

Año/Pais: 1982 / Alemania
Director:Rainer Werner Fassbinder
Reparto: Rosel Zech, Hilmar Thate, Cornelia Froboess, Annemarie Duringer, Armin Mueller-Stahl, Doris Schade, Eric Schumann, Rudolf Platte, Johanna Hofer
Penúltima película de RWF y última concluída por él. Rodada en estudio, salvo fragmentos, contó con un presupuesto modesto. Obtuvo el Oso de Oro a la mejor película (Berlín), el premio de la crítica internacional (FIPRESCI) de Toronto y el premio a la mejor fotografía (Cámara Alemana). Se inspira libremente en la vida de la actriz Sybille Schmitz, una de las 10 mejores del cine, según RWF.
La acción tiene lugar en Munich en 1955. Narra la historia de Veronika (Rosel Zech), de unos 45 años, que triunfó en el cine nazi. Después, sus intervenciones en la pantalla han sido escasas y no trabaja desde 1952. Un periodista deportivo, Robert Krohn (Hilmar Thate) la conoce una noche de lluvia a la salida de un cine en el que han visto una película de ella. La atracción mútua lleva al periodista a investigar el misterio de Veronika. Al hilo de la narración, el autor explica la decepción que siente por la sociedad nacida del auge económico del “milagro alemán“. Las posibilidades de construir una sociedad libre y justa se vieron fustradas, a ojos de RWF, por la corrupción, el afán desmedido de lucro y la nefasta cultura del “todo vale“, que han alimentado la “desnaturalización” y la “americanización” de Alemania. Para el autor la situación no tiene salida, de ahí su pesimismo. En “El m. de Eva Braun” lamenta los estragos del afán de lucro sin límites, en “Lola” explica los horrores de la corrupción y aquí expone la inmoralidad de “todo vale” a la hora de ganar dinero, incluso la manipulación de personas frágiles acaudaladas. Cuando Veronika agradece a Katz los momentos de felicidad que le ha dado, ésta le dice: “no te los he dado, te los he vendido“. El silencio que sigue subraya una respuesta mucho más dolorosa. Son escenas destacadas el encuentro nocturno de Veronika y Robert en la villa de ésta, la fiesta de despedida y las escenas finales.
La música, de inspiración dramática, incluye temas románticos, jazz, canciones de los 40 y fragmentos de bandas sonoras anteriores: “Lili Marlén“, “Lola“, etc. La fotografía luce intensos contrastes de blancos exageradamente iluminados y negros intensos, que evocan las películas expresionistas mudas. Las escenas intimistas cuentan con escasa iluminación y un aire tenebrista. La cámara ofrece enfoques de abajo arriba, primeros planos vibrantes, travellings excelentes, escenarios sobrecargados e inquietantes, imágenes duplicadas en espejos, etc. El guión se inspira en parte en “El crepúsculo de los dioses” y “La caída de los dioses“. Construye una historia intensamente dramática y desgarradora. Los diálogos, bien elaborados, usan frases breves y contundentes. La decoración y el vestuario aportan elegancia, barroquismo y misterio. La interpretación es impecable, especialmente la de Rosel Zach. La dirección construye un relato inspirado, emocionante y de gran nivel cinematográfico.
La película culmina la trilogía del “milagro alemán“. No es un cuento moral, es un grito de angustia y desesperación.



